Hola Hola Hola Hola Hola Hola
El mapa de los argentinos que están afuera.
Acercate, buscá una ciudad, abrí un faro. Todo a nivel ciudad para cuidar la privacidad.
Gonza E.
Zona Malasaña · Madrid
Madrid me dio rutina, pero sigo necesitando conversaciones con acento argentino. En Malasaña suelo salir a caminar y tomar algo sin mucho plan.
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Estoy con un Argentino
Hola! test
Vivo cerca de Jordaan y todavía me emociona encontrar yerba buena en un súper chico. Busco gente para planes tranquilos, caminatas y charlas de domingo.
Trabajo con datos desde Oud-West y cada tanto me agarra nostalgia de Córdoba. Me copa conectar con gente que quiera armar comunidad sin tanta formalidad.
Amsterdam-Noord me salvó con espacio, agua y silencio. Extraño los asados familiares, así que si alguien organiza parrilla, llevo ensalada y fernet.
Después de cinco años afuera aprendí a disfrutar la lluvia, pero sigo extrañando las juntadas espontáneas. Me sumo a mate, café o plan de bici.
Laburo en hospitalidad y terminé con amigos de todos lados menos argentinos. Quiero cambiar eso: asado, picada o caminata por Westerpark me sirven.
Estoy estudiando y viviendo en Oost, intentando armar una rutina menos solitaria. Extraño las empanadas de Tucumán y las charlas sin mirar el reloj.
Indische Buurt se siente barrio de verdad, pero todavía me falta ese grupo argento para mirar fútbol o caer con facturas un sábado.
Me mudé por curiosidad y me quedé por trabajo. Extraño Salta cuando baja el sol; si pinta mate por Museumplein, me anoto.
Vivo en Bos en Lommer, bastante lejos del ruido turístico. Me gustaría conocer gente para cocinar, caminar y hablar de cómo se vive lejos de casa.
Barcelona me recibió bien, aunque a veces extraño un asado sin reserva ni planificación. Vivo por Gràcia y me prendo a planes de barrio.
Entre laburo y trámites se me fue armando la vida en Eixample. Busco argentinos para matear, recomendar lugares y no explicar qué es el fernet.
Poblenou tiene mar, bici y oficina, pero me falta una mesa argentina de vez en cuando. Si pinta juntada con comida casera, voy feliz.
Vivo cerca de El Born y todavía busco medialunas que se parezcan a las de casa. Me copa conocer gente para cafés, diseño y caminatas.
Sants me queda cómodo para moverme, pero extraño los domingos con familia cerca. Armo o me sumo a plan de asado, mate o fútbol.
Estoy por Sarrià, medio escondida del centro. Me gustaría conocer argentinos para charlar de trabajo remoto, mudanzas y esas nostalgias raras.
Sant Antoni ya se siente un poco casa. Extraño Rosario cuando hay partido y busco gente para ver fútbol, picar algo y reírnos un rato.
Vivo en Les Corts y todavía digo 'voy al chino' aunque nadie entienda. Me sumo a mates, planes tranquis y recomendaciones de barrio.
Madrid me dio rutina, pero sigo necesitando conversaciones con acento argentino. En Malasaña suelo salir a caminar y tomar algo sin mucho plan.
Chamberí me gusta por tranquilo, aunque extraño esas juntadas que empiezan con mate y terminan tarde. Si hay plan casero, me interesa.
Vivo en Lavapiés y me copa el barrio por mezclado y vivo. Busco argentinos para cocinar, hablar de libros o salir sin tanta producción.
La Latina me recuerda un poco a salir sin mapa. Extraño Mendoza y las reuniones largas; si pinta vermut o asado improvisado, contá conmigo.
Cerca de Retiro encontré verde, pero no reemplazo al patio familiar. Me gustaría conocer gente para caminar, matear y hacer planes simples.
Salamanca fue elección práctica por el trabajo, no por glamour. Extraño el humor argentino diario y busco gente para cafés después de oficina.
Argüelles tiene estudiantes, bares y movimiento, pero extraño tener grupo fijo. Me sumo a fútbol, mate o una cena compartida.
Chamartín me queda lejos de casi todo, así que necesito excusas para moverme. Si hay argentinos armando plan, probablemente diga que sí.
Kreuzberg me hizo sentir en casa por caótico y creativo. Extraño Buenos Aires a ratos, sobre todo cuando pinta juntarse a cocinar.
Prenzlauer Berg es tranquilo, quizá demasiado. Busco gente para romper rutina con mate, paseos y conversaciones largas en español.
Neukölln tiene algo de quilombo familiar que me encanta. Me gustaría armar red argentina para comer, ayudarnos con trámites y salir a caminar.
Mitte me queda cerca de todo, pero a veces se siente impersonal. Extraño las reuniones sin agenda y el humor de sobremesa.
Friedrichshain me ganó por los parques y la bici. Extraño Mar del Plata cuando hace frío; si hay mate o asado, llevo algo dulce.
Charlottenburg me queda cómodo para trabajar, aunque extraño la energía de Tucumán. Busco planes simples: café, música o fútbol.
Schöneberg se volvió mi base después de varias mudanzas. Quiero conocer argentinos para hablar de vida afuera sin tener que traducirlo todo.
Vivo en Le Marais y cada tanto necesito bajar del ritmo parisino. Me copa juntarme con argentinos para mate y charla honesta.
Belleville me gusta por barrio, mezcla y comida. Extraño San Juan y las reuniones familiares; si alguien arma asado, me sumo.
Montmartre es hermoso, pero no reemplaza una mesa con amigos de casa. Busco gente para caminar, sacar fotos y compartir mate.
Bastille me queda cerca del trabajo y de planes, pero extraño la espontaneidad argentina. Me prendo a cafés, música o cena casera.
Canal Saint-Martin se volvió mi lugar para despejarme. Me gustaría conocer argentinos que también estén armando hogar lejos de Argentina.
El Quartier Latin me mantiene cerca de libros y estudiantes. Extraño Córdoba y las charlas largas; si pinta mate, mejor.
Nation es práctico y bastante tranquilo. Me gustaría sumar gente para planes de domingo, cocinar algo rico y hablar en nuestro idioma.
Hackney tiene movimiento y creatividad, pero extraño los códigos argentinos. Me sumo a mate, brunch casero o plan cultural sin vueltas.
Camden me queda cómodo y siempre pasa algo, aunque a veces extraño silencio y familia. Busco comunidad argentina para planes sencillos.
Clapham me dio parques y rutina. Me falta gente para mirar partidos, hacer empanadas y quejarse del clima con fundamento.
Shoreditch es intenso, ideal para trabajo y poco ideal para nostalgia. Quiero conocer argentinos para bajar un cambio y compartir mesa.
Brixton me encanta por música y comida. Extraño Salta cuando cocino, así que si pinta juntada con algo casero, voy.
Notting Hill es lindo, pero a veces demasiado postal. Me gustaría encontrar argentinos para planes reales: mate, caminata y charla.
Trastevere me ganó con calles chicas y comida simple. Extraño Bahía y esas juntadas largas donde siempre aparece alguien más.
Vivo en Prati y estoy aprendiendo a tomar la vida más lento. Extraño los domingos argentinos y me sumo a cualquier mesa compartida.
Monti tiene algo de barrio que ayuda con la distancia. Busco argentinos para recorrer Roma, hablar de laburo y cocinar asado cuando se pueda.
Testaccio me hizo entender mejor la comida italiana, pero sigo defendiendo nuestras empanadas. Me copa conocer gente para planes caseros.
San Lorenzo se siente joven y medio desordenado, como me gusta. Extraño Córdoba y busco gente para mate, música o fútbol.
Ostiense me queda práctico para moverme. Me gustaría armar red con argentinos que también estén mezclando nostalgia, trabajo y ganas de quedarse.
Alfama me obliga a caminar lento, algo que necesitaba. Extraño La Plata y las meriendas largas; si hay mate, llevo bizcochitos.
Príncipe Real es hermoso para pasear, pero extraño tener grupo de confianza cerca. Me sumo a cenas, asado o charlas de terraza.
Arroios me gusta porque siempre hay algo nuevo. Quiero conocer argentinos para planes sin presión, desde café hasta cocinar juntos.
Santos me queda cerca del río y eso ayuda. Extraño Santa Fe, sobre todo las juntadas al aire libre y el olor a parrilla.
Graça se siente barrio y mirador al mismo tiempo. Busco argentinos para matear, caminar cuestas y compartir datos útiles de Lisboa.
Areeiro es más tranquilo de lo que esperaba. Me gustaría conocer gente para armar comunidad, ayudarnos y no sentir tan lejos a Neuquén.
Williamsburg me queda cómodo por trabajo, pero extraño Buenos Aires cuando necesito sobremesa. Me sumo a asado, mate o plan cultural.
Astoria tiene comida de todos lados, pero todavía busco una buena juntada argentina. Si hay empanadas, fútbol o charla, voy.
Bushwick me gusta por creativo y medio caótico. Extraño el humor argentino diario y busco gente para planes simples después del trabajo.
East Village me recuerda a salir sin plan. Extraño Rosario y las juntadas largas; me copa conocer argentinos para mate o música.
Park Slope me dio calma y parques. Me falta una red argentina para cocinar, caminar y hablar de la vida acá sin filtro.
Upper West Side es cómodo pero un poco solemne. Busco gente para bajar a tierra, compartir mate y armar algún asado posible.
Brickell es puro edificio y oficina, así que necesito planes más humanos. Extraño La Plata y me sumo a cualquier juntada argentina.
Wynwood me divierte, aunque a veces quiero algo más de casa. Busco argentinos para comer, charlar y organizar asado aunque haga calor.
Miami Beach tiene playa, pero no reemplaza una ronda de mate con amigos. Me gustaría conocer gente para planes de tarde y comida casera.
Coral Gables me queda tranquilo para vivir. Extraño Santa Fe y las reuniones familiares; si alguien prende parrilla, aparezco.
Little River se siente más barrio y eso me gusta. Busco argentinos para armar red, compartir datos y juntarnos sin tanta producción.